Después de Sevilla

Acabé de la maratón cansado, aunque me veía bien muscularmente ya que subía y bajaba escaleras sin problemas y no notaba agujetas; sin embargo, sí me notaba cansado, por lo que esperé cinco días para salir a correr. Muchos dicen que hay que salir al día siguiente y seguramente es una buena idea, pero yo no tenía muchas ganas.

Así, salí el viernes 29 de febrero con una amiga y fuimos a Parque Sur por donde me llevó a buen ritmo. Bueno, a buen ritmo para cómo estaba. Yo sólo hice siete kilómetros, aunque mi amiga siguió para completar las tres vueltas que habíasmo planeado. Me paré porque notaba los gemelos muy cargados.

Al día siguiente volví a salir porque habían quedado varios pradolongueros a las 9:30 en el punto de encuentro. Salimos unos cuantos pero enseguida me quedé rezagado porque tampoco podía ir muy deprisa. Afortunadamente para mí, Jesús tuvo la delicadeza de acompañarme y fuimos a un ritmo más tranquilo. Tan tranquilos que hicimos una media de casi seis minutos. El tiempo había cambiado y hacía un aire bastante molesto y frío, por lo que pasé frío y eso que iba con la camiseta de manga larga. En el kilómetro cinco nos dimos la vuelta Jesús y yo y los otros siguieron. Como el día anterior notaba los gemelos muy cargados. Totalizamos 10 km en un tiempo de 59:09 @ 5:54 min/km.

El lunes 2 de marzo salí a correr con una amiga a eso de las once y media de la mañana. Bajamos al Parque Lineal y nos llevamos la sorpresa de que estaba cerrado por el viento. He de decir que la climatología se ha estropeado, después de unas semanas de calor ha vuelto el frío y el aire. Hoy salí con una camiseta de manga larga y si hubiese llevado debajo una de manga corta no me hubiese importado. El caso es que como estaba el Parque Lineal cerrado tiramos hacia Madrid Río y fuimos hasta el Calderón, del que va quedando cada vez menos. Allí dimos la vuelta y paramos en Pradolongo, casi en el punto de encuentro, cuando el reloj marcaba 10 kilómetros aunque ya llevábamos 12, porque el GPS del Forerunner 35 tardó un mundo en coger los satélites y eso que este chisme suele cogerlos enseguida. Fue parar y empezar a dolerme la planta del pie izquierdo, la zona externa, tanto que tuve que ir cojeando a casa desde el polideportivo. Hicimos 12 km en un tiempo aproximado de 1:04:00.

Por aquello del dolor de pie estuve unos días sin salir a correr hasta notar que no me molestaba. Fue el viernes 6 de marzo y salí con una amiga bastante tarde, pasadas las seis y media. Fuimos a Pradolongo y dimos dos vueltas y aunque cuando acabamos ya era de noche, se nota mucho que los dias se van estirando una barbaridad. Afortunadamente el pie no me dolió aunque pensaba que iba más deprisa de lo que realmente iba. Pude hacer 10 km en un tiempo de 54:51 @ 5:29 min/km.

Gorra de Ferrari caída en acto de servicio

Cuando llegué a casa tiré a la basura la gorra de Ferrari porque ya estaba la visera en un estado lamentable. Tenía esa gorra desde verano de 2005, así que me ha durado casi quince años, lo que no está nada mal.

Empieza a escucharse en los foros de atletismo si se suspende tal o cual maratón por el coronavirus. El otro día se suspendió la media maratón de París y ya se ha suspendido alguna maratón en Italia, creo que la de Milán. Se ha suspendido también la de Jerusalén. Ahora se está hablando de la maratón de Barcelona, de si se suspende o no. De momento parece ser que sigue adelante, pero ya veremos qué pasa.

El sábado habían quedado los compañeros pradolongueros, pero preferí esperar al domingo 8 y salir con la amiga que voy habitualmente, lo malo es que cuando quisimos salir a correr ya eran casi las once y media de la mañana. Bajamos al Parque Lineal asombrándonos de la cantidad de gente que pululaba por allí: gente andando, gente corriendo y gente en bicicleta y además en pelotón, por lo que a veces costaba adelantar. De nuevo ha vuelto el buen tiempo y la gente aprovechaba para tomar el solecito. Hicimos el circuito de 12 kilómetros en un tiempo de 1:03:27 @ 5:17 min/km. No estuvo mal el ritmo, ya noté las piernas totalmente recuperadas de los esfuerzos de la maratón.

El martes 10 de marzo, en plena crisis del coronavirus, quedé con Joaquín y Emilio R. en el punto de encuentro habitual, a la hora habitual, a las siete de la tarde. Vino también una compañera y esta vez cuando nos juntamos los cuatro no hubo besos ni estrechamientos de manos, ya empezábamos a pensar en el posible contagio. Dimos las dos típicas vueltas de toda la vida por Pradolongo a un ritmo no muy exigente y de este modo completamos 10 km en un tiempo de 54:34 @ 5:27 min/km.

El jueves 12 de marzo volví a quedar con los pradolongueros de martes y jueves. Nos juntamos cinco y salimos a un ritmo tranquilo, pero en un momento dado, antes de acabar la primera vuelta de cortesía, se puso a tirar Quique y la tranquilidad explotó como un petardo valenciano. Me quedé con mi amiga mientras los demás se iban por delante. Hicimos 9,6 km en un tiempo de 53:01 @ 5:31 min/km. Ya veremos si podemos salir a correr en las próximas semanas.

Hoy 13 de marzo, cuando escribo este resumen, España está casi paralizada por el dichoso coronavirus. A las 15:30 el presidente del Gobierno ha anunciado que al día siguiente se decretará el estado de alarma, pero aún no se sabe qué medidas se van a tomar. Se intuye que se limitará la circulación de gente y vehículos e imagino que algo más. En estos momentos Sanidad confirma 121 muertos y 4.505 infectados en España.

Esperemos que esto se solucione lo más pronto posible.

La suerte está echada

Si la semana acabó en lunes, esta semana ha empezado en martes, pero no fue ese día el elegido para comenzar los entrenamientos, sino que esperé al miércoles, por aquello de los días alternos. El miércoles 12 de febrero, el mismo día que cumplí 54 años, salí a entrenar con la amiga con la que suelo salir. Bajamos al Parque Lineal y poco después del kilómetro seis cruzamos a la margen derecha del Manzanares y volvimos hacia atrás. Llevé el Forerunner 10 que me había dado un problema la vez anterior que había sincronizado y quería ver si funcionaba bien. Completamos 12 km en un tiempo de 1:04:35 a un ritmo tranquilo de 5:23 min/km. Cuando fui a sincronizar el chisme no lo reconocía y Windows me decía que si quería formatear esa unidad. Como vi que aquello no funcionaba formateé y luego probé si funcionaba y voilà claro que lo hizo. Un buen entrenamiento en un días especial.

El viernes 14 de febrero, día de los enamorados, salí con la idea de hacer un par de kilómetros más que el día anterior y algunos a umbral. Antes de salir me subí a la báscula y marcó 69,9 kg por lo que por fin he conseguido bajar de los setenta kilos, cosa que parecía imposible. Se nota que estoy haciendo largas kilometradas… Y que me controlo un poco con la comida. Como últimamente hago, bajé al Parque Lineal y cuando llegué al kilómetro seis, después de que pitara el reloj, lo miré y vi que llevaba casi 31:40, por lo que calculé que si quería hacer veinte minutos a umbral debería parar cuando el reloj marcase 51:35. Siempre que hago los kilómetros a umbral lo hago por distancia y no por tiempo, pero hoy cambié de idea. Hice cuatro kilómetros en 4:27, 4:27, 4:26 y 4:24 y como aún no había llegado a los 51:35 seguí al mismo ritmo, calculando que tendría que hacer como medio kilómetro más, por lo que seguí rápido hasta que vi el tiempo. Objetivo cumplido. Ya aflojé y subí hacia casa más traquilo. Hice 14 km en un tiempo de 1:09:47 @ 4:59 min/km.

Acabé la semana el domingo 16 de febrero haciendo 16 kilómetros y me noté muy cansado y también algo molesto con la tripa, ya que el día anterior estuvimos de celebración y me pasé con la comida. Salí con una amiga y fuimos juntos hasta el kilómetro seis. Ahí nos separamos y traté de hacer algunos kilómetros a 4:45 , pero no pude, así que ahora toca descansar. Completé 16 km en un tiempo de 1:22:29 @ 5:09 min/km.

Esta semana acaba en lunes

Lo normal es que la semana acabe en domingo, pero para mí esta semana ha acabado en lunes porque ha sido este día cuando he hecho la tirada más larga de cara a la maratón con un recorrido de 26 km. No son treinta como solía hacer antaño, pero no está mal de todo, espero que sean suficientes.

En esta semana de ocho días hice mi primer entrenamiento el martes 4 de febrero como una jornada de recuperación, aunque me metí 14 kilómetros, eso sí, despacio. Lo malo es que comencé con dolores en el talón izquierdo pero acabé mejor. Espero que sea una la molestia pasajera y no me dé más problemas. Sirvió para darme cuenta que tengo las uñas de los dedos gordos de los pies de un bonito color morado, como consecuencia de la media maratón de Getafe. Pero bueno, quizás haya sido mejor que haya sido ahora y que no me ocurra en la maratón. Lo dicho, fueron 14 km en un tiempo de 1:14:49 @ 5:20 min/km.

Dos bonitas uñas moradas, una en cada dedo gordo

Con mi política de días alternos, el siguiente día fue el jueves 6 de febrero cuando volví a salir. Quedé con Quique y con Miguel y los convencí de que hiciéramos 18 kilómetros. Bajamos al Parque Lineal y mi idea era hacer cinco a ritmo umbral por lo que al llegar al quinto kilómetro aceleré el paso y los compañeros se tiraron el rollo y siguieron mi ritmo. Según iba, pensé en hacer uno más y poco después de pasar el quinto kilómetro a umbral le comenté a Miguel que hacía seis y lo dejaba, pero me dijo que podía hacer ese kilómetro un poco más despacio y metía otro más. Y así fue cómo llegué a hacer siete kilómetros a un ritmo de 4:31, un pelín más rápido del objetivo, que era 4:33. Fueron en total 18 km en un tiempo de 1:30:13 @ 5:00 min/km. Tuve muy buenas sensaciones durante el entrenamiento y resultó muy placentero compartirlo con Quique y Miguel.

El sábado habíamos quedado un grupo de pradolongueros a las 9:30 en el punto de encuentro. Mi idea era hacer 22 kilómetros, pero no me apetecía hacerlos por donde el otro día, continuando el Parque Lineal hasta la M-50, así que pensé que mejor bajaba antes, daba una vuelta a Pradolongo haciendo casi cinco kilómetros y luego bajaba con ellos al Parque Lineal para hacer el circuito grande de unos 17 km y poco más. Esa era la idea, pero que luego no se pudo materializar porque salí más tarde de la cuenta y cuando llegué al punto de encuentro sólo llevaba tres. Allí me junté con el resto y bajamos al Parque Lineal para hacer el circuito largo. En un momento dado mis compañeros aceleraron el paso, cosa que yo también hice, pero yo no me quise pasar a un ritmo de 4:45 poco más o menos mientras veía cómo se iban alejando los demás a toda pastilla. Cuando volvimos al punto de encuentro aún me quedaban dos más que completé haciéndolos en solitario por Pradolongo. Fueron en total 22 km en un tiempo de 1:52:48 @ 5:08 min/km.

Dado que mi cumpleaños y el de un compañero estaban próximos habíamos quedado en desayunar después del entrenamiento, por lo que nos dirigimos a un bar cercano a tomarnos un desayuno un buen grupo. La pena es que no todos pudieron asistir por unas razones o por otras.

Un buen grupo de pradolongueros celebrando mi cumpleaños y el del compañero

Como dice el título de la entrada, la semana acabó el lunes 10 de febrero donde completé la tirada más larga que había planeado de cara a la maratón. Salí con una amiga en dirección al Parque Lineal, también acompañados por una joven en bicicleta. En dicho parque, en vez de llegar al final nos dimos la vuelta en un puente situado poco después del kilómetro siete. Cruzamos el río y volvimos por la margen derecha del Manzanares hasta que no nos quedó más remedio que volver a cruzar a la altura del edificio Novosur. Continuamos los dos corredores acompañados por la ciclista hasta llegar al carril bici del Anillo Verde, donde despedí a mi amiga que se volvió por donde habíamos llegado y yo me dirigí hacia Madrid Río por donde había decidido hacer el resto de kilómetros. En el momento en que nos separamos llevaba poco más de 11 kilómetros, por lo que me quedaba todavía un buen tramo. Afortunadamente la chica que nos acompañaba con la bici se vino conmigo para que se me hiciera más ameno el resto.

Hasta ese momento había ido a un ritmo tranquilo, pero poco después, al llegar a Madrid Río pensé en hacer kilómetros en progresión, de dos en dos. Traté de hacer el trece y el catorce a 5:10. El quince y el dieciséis a 5:00. El diecisiete y el dieciocho a 4:50. Justo después de este kilómetro, más allá del Puente del Rey me di la vuelta dirigiéndome a casa. Los siguientes tocaban a 4:45 y fueron los últimos que completé al ritmo que tenía previsto. En esos momentos llevaba veinte y ya iba notando el cansancio. El 21 y el 22 traté de hacerlos a 4:40 y uno se me fue a 4:44. Para terminar había pensado hacer los dos siguientes a 4:35, pero ya iba muy cansado y el 23 me salió a 4:40 y decidí aflojar para acabar completando los 26 km en un tiempo de 2:14:32 @ 5:10 min/km.

De este modo acaba la semana más larga de entrenamientos. Espero sea suficiente para acaba la maratón con la dignidad intacta como decía el bueno de Juan Ignacio.

Kilómetros a cascoporro

Esta semana he terminado con 61 kilómetros, kilometrada con la que hacía tiempo que no castigaba a mis piernas. Como la maratón está cerca había cambiado mi plan de correr un día sí y otro no a hacerlo cuatro días a la semana, lo que implicaba hacer seguidos domingos y lunes. Así, aunque el domingo hice la media de Getafe salí el lunes para poner en práctica mi plan y al salir me noté muy cansado por lo que iba a un ritmo bastante tranquilo. Fui con una amiga a Pradolongo y dimos la primera vuelta despacio pero bien, sólo notaba cansancio en las piernas, pero pasado el kilómetro cinco empecé a notar una molestia intensa en la rodilla derecha. Hice un par de ellos más para ver si sólo era un molestia temporal, pero viendo que la cosa iba a más decidí para cuando llevaba 7 km que hice en un tiempo de 40:28 @ 5:47 min/km. No me sentó nada bien esta salida después de haber corrido el día anterior.

El miércoles 29 volví a salir y afortunadamente la rodilla no me molestó como el entrenamiento anterior, aunque algo sentía. Igual que el lunes salí con una amiga pero esta vez fuimos al Parque Lineal y en un momento dado le dije que si no fuera por la maratón no iba a estar haciendo kilómetros a lo tonto. Tanto kilómetro no puede ser bueno para la salud, de hecho aunque acabé bien la media, el lunes empecé a notar que me dolían los dedos gordos de los pies y observando el derecho, vi que había algo de morado en al uña por lo que se me acabará cayendo ahora que había vuelto a estar entera. Completé 14 km en un tiempo de 1:16:08 @ 5:26 min/km. En un principio había pensado hacer algunos kilómetros a umbral, pero me veía aún cansado de la media. Ya no recupera uno como antes.

El viernes 31 tocaba hacer 18 kilómetros y esta vez me tocó ir solo, pero antes me subí a la báscula y marcaba 70 kg justos, lo que indica que sigo bajando peso aunque menos de lo que me gustaría. Bajé al Parque Lineal como cada vez que quiero hacer tiradas largas y a diferencia de otros días, hacía más calor. Salí únicamente con una camiseta de manga larga y sudé de lo lindo, quizás también porque hubiese más humedad porque la sudoración fue exagerada. Hice tres kilómetros de calentamiento como acercamiento al parque y a partir de ese momento aceleré para ponerme a un ritmo de crucero de 4:44-4:45, cosa que mantuve bastante bien. Cuando llegué al kilómetro 15 bajé el ritmo y subí hacia Pradolongo bajando pulsaciones. Esos doce kilómetros me salieron a 4:45, perfecto. Los 18 km los hice en 1:29:12 @ 4:57 min/km. Un buen entrenamiento, aunque algo molesto de los dedos gordos de los pies.

El domingo 2 de febrero tocaba tirada larga y había quedado con mi tocayo para ir juntos, pero cuando íbamos por el kilómetro seis dijo que se encontraba mal y que me fuese solo. El día era aún más caluroso que el viernes, por lo que salí en manga corta y no pasé frío en ningún momento. El tiempo se ha vuelto loco, ya que esta época es de las más frías del año y hacía un calor de muerte. El caso es que seguí solo después de la espantada de mi compañero y fue sobre el kilómetro siete y medio cuando abandoné el Parque Lineal y me adentré en el Camino del Malecón donde fui durante un buen rato junto a las vías del tren. El terreno es más irregular y si encima te duelen los pies, no es lo más adecuado, pero seguí por allí y al poco se cumplió el kilómetro 8 donde tenía planeado hacer dos kilómetros a umbral, es decir, a un ritmo de 4:27 en mi caso. El primer kilómetro no me salió mal, lo hice en 4:28, pero el segundo me salió fatal, ya que me fui a 4:38. En mi descargo diré que el Parque Lineal es bastante llano, pero en estos dos kilómetros tuve dos ascensiones en las que me dejé fuerzas y segundos, sobre todo subiendo al puente de la Gavia. Yendo ya por el otro lado de las vías, hice un kilómetro más para llegar al kilómetro 11, que coincidía justo debajo de la M-50. Me di la vuelta y seguí a ese ritmo tranquilo hasta llegar al 12 donde de nuevo traté de ponerme a ritmo umbral, pero esta vez fracasé estrepitosamente porque me salieron a 4:41 y a 4:43 bastante alejado del objetivo. Volví ya más tranquilo hacia casa y de este modo, en un 2 del 2, completé 22 km en un tiempo 1:55:32 @ 5:15 min/km. Lo peor de todo es que empezó a molestarme el talón del pie izquierdo. Espero que no sea lo mismo que me ocurrió en el talón del pie derecho que me tuvo parado cuatro meses. Crucemos los dedos.

Como comentaba al principio, con estos cuatro entrenamientos acabo la semana con 61 kilómetros y con la convicción de que tengo que cambiar el planteamiento y olvidarme de hacer todas las semanas de cuatro días y volver al formato de un día sí y otro no por lo que haré semanas de tres días y semanas de cuatro, pero creo que mis piernas lo agradecerán.

Objetivo modesto

Fue en la media de Getafe donde por primera vez conseguí bajar de hora y media en la distancia de media maratón. Aquel 24 de enero de 2010 conseguí en esta media una marca de 1:29:18 que en aquel entonces me pareció una marca estratosférica. Desde entonces he conseguido bajar de esa barrera de los noventa minutos unas cuantas veces, pero ya no estoy como estaba. Los años y los cuatro meses que he estado parado no me han permitido coger la forma que me hubiese gustado, aunque voy poco a poco.

Las últimas cinco medias, por poner un número, han sido con marcas muy por encima de los noventa minutos. Por orden cronológico:

13-10-2019Media de Colonia1:42:06
7-4-2018Media de Madrid1:33:46
17-3-2019XV Media de Villarrobledo1:36:20
24-3-2018XIV Media de Villarrobledo1:31:34
25-2-2018Media de Latina1:33:47

¿Y cómo estoy en estos momentos? Desde luego estoy mejor que en Colonia, pero creo que peor que en la Media de Madrid, así que si todo marcha bien, espero andar por 1h35 (ritmo de 4:30), lo cual sería un buen tiempo para mí. Bajar de ese tiempo lo veo casi imposible, deberían alinearse todos los planetas habidos y por haber.

Esta semana, antes de la carrera, he hecho dos entrenamientos. Salí el martes 21 de enero al parque Pradolongo, en una jornada muy ventosa, gracias a la borrasca Gloria que ha hecho estragos en el país. De hecho, cayó una rama de gran tamaño en el camino por el que pasé, aunque tuve suerte porque cayó entre el primer paso y el segundo. Debido al airazo en algunos tramos costaba avanzar y en otros -cuando daba a favor- no se notaba nada. La idea era hacer unos kilómetros fáciles y de esta manera completé 12,3 km en un tiempo de 1:05:21 @ 5:18 min/km.

Lo mejor de todo es que antes de salir de casa marcaba la báscula 70,2 kg y me puse contento porque me voy acercando a los 69.

El jueves salí al Parque Lineal, que ya lo habían abierto después de unos días cerrados por la borrasca. Cuando salí iba muy contento porque no notaba ninguna molestia, ni en la rodilla derecha, ni en el talón, pero la alegría me duró poco porque cuando cuando subí la ligera cuesta que hay para entrar en el Parque Lineal volvió a molestarme la rodilla. Esa desagradable sensación que se tiene de que en cualquier momento puede fallar.

Esta vez salí con la idea de hacer 14 km y meter unas series a ritmo umbral, en concreto, hacer dos dos miles a 8:54. Hice seis kilómetros para calentar los músculos y me dispuse a hacer ese primer dos mil. Me salió regular porque hice 8:57 y me ocurrió lo que me suele ocurrir, que hago el primer kilómetro bien (4:27), pero luego me relajo como si ya estuviera todo hecho (4:30).

Después de ese primer dos mil hice un kilómetro de recuperación y me dispuse a hacer el segundo dos mil en el tiempo previsto. Esta segunda sí me salió bien e hice los dos kilómetros en 8:50 repartidos en 4:24 el primero y 4:26 el segundo. Después de ese segundo dos mil ya me relajé y subí hacia Pradolongo a ritmo más tranquilo. Totalicé 14 km en un tiempo de 1:09:28 @ 4:57 min/km.

¡Qué poco dura la alegría en casa del pobre!

A mediados de diciembre comenzaron las nuevas fuentes de Pradolongo a funcionar, al menos la más cercana a Rafael Ybarra. Reconozco que no me di cuenta si las otras nuevas han llegado a funcionar. Así que me llamó la atención cuando salí el miércoles a entrenar y vi que esta fuente ya no tenía grifo. En un principio pensé que había sido objeto de un acto vandálico, pero luego me comentaron que los operarios del Ayuntamiento habían quitado los grifos. Poco más de un mes han durado las fuentes 🙁

Fuente sin grifo

De todas formas, tengo la esperanza de que hayan quitado los grifos porque hace frío y existe la posibilidad de que se hiele el agua y que cuando llegue la primavera pongan de nuevo los grifos, pero ya veremos qué hacen. Sería una pena que hayan construido unas fuentes para nada.

El lunes salí con una amiga a realizar unos kilómetros fáciles. Fuimos a Parque Sur, por el que hacia tiempo que no íbamos y dimos tres vueltas «largas» totalizando 10 km en un tiempo de 53:25 @ 5:20 min/km.

El miércoles también salí con una amiga, pero al contrario que el lunes hoy tocaba hacer kilómetros más exigentes. Mientras que la chica iba a hacer cuatro kilómetros a umbral (el suyo a 4:58) yo tenía que hacer cinco kilómetros a umbral (el mío a 4:27). Hicimos tres kilómetros de calentamiento hasta la entrada al Parque Lineal y ahí comenzamos cada uno con lo nuestro. Yo hice mis kilómetros a 4:28, 4:24, 4:23, 4:26 y 4:28. Quizás un par de ellos un poco rápidos, pero bien, acabé bastante contento. Si la semana anterior me salieron fatal, esta vez la cosa fue mejor y además me encontré mejor. En total fueron 12,6 km en un tiempo de 1:02:53 @ 4:58 min/km.

Después de una jornada exigente el viernes tocaba otra jornada tranquila, aunque haciendo más kilómetros. Esta vez había quedado con una amiga y con Miguel a las 9:30. Poco después de esa hora nos pusimos en marcha y fuimos a Parque Sur donde dimos tres vueltas «pequeñas» para completar 9 km. Ahí se quedó nuestro amiga y mi tocayo y yo nos marchamos a Pradolongo para hacer unos cuantos kilómetros más, pero sin apretar. Hicimos en total 14,1 km en un tiempo de 1:15:42 @ 5:21 min/km.

Con el domingo se completaba la semana de cuatro días. Habíamos quedado en el punto de encuentro y allí aparecimos cinco pradolongueros: Mariano, Quique, Miguel, Emilio II y un servidor. Salimos los cinco rumbo al Parque Lineal y poco a poco, pasados el tercer kilómetro, se fue desgranando el grupo yendo cada uno al ritmo que le interesaba o podía. Yo tenía pensado hacer una tirada de 18 kilómetros de los cuales 12 serían a ritmo de maratón que recordaba era a 4:49. Luego al acabar me di cuenta que según la última carrera el ritmo de maratón debería ser a 4:44; sin embargo no anduve muy lejos de este ritmo porque hice una media de 4:46, así que no me puedo quejar. Hice en total 18,3 km en un tiempo de 1:31:03 @ 4:58 min/km.

Con los kilómetros realizados este domingo completé una semana de 55 kilómetros, que son mucho para mi cuerpo.

¡Ya tenemos fuente!

Salí el lunes 9 con una amiga por Pradolongo. El pinchazo del sábado me molesta menos, pero como comprobé que duele más cuesta arriba conseguí convencer a mi amiga para ir por Pradolongo que es más llano que Parque Sur, lugar por el que suele ir ella. Hicimos 10 km a un ritmo bastante tranquilo, ya que tardamos 54:01 en hacer esos 10 km @ 5:24 min/km.

El miércoles 11 salí por Parque Sur antes de ir a la fisio. Como me notaba mejor, pensé que si hacía diez kilómetros por un terreno más accidentado a lo mejor me molestaba un poco más y la fisio podía encontrar la lesión con más facilidad. Igual que el lunes, hice también 10 km en un tiempo de 52:51 @ 5:17 min/km. Cuando acabé el entrenamiento me duché y fui a ver a la fisio que me dijo que podía ser una pequeña tendinitis en el sóleo. Esperemos que no sea para tanto. No me dijo que no corriera, sólo que si lo hacía, que me lo tomara con calma.

El viernes 13, día anglosajón de la mala suerte, quedé con una amiga para bajar al Parque Lineal. Hice caso a la fisio y fuimos muy tranquilos, de tal modo que hicimos 12 km en un tiempo de 1:04:38 @ 5:23 min/km. Acabé muy contento porque prácticamente no noté la lesión. Al volver me di cuenta que la fuente que estaban construyendo junto al punto de encuentro estaba terminada. Teniendo en cuenta que pusieron las vallas allá por el mes de mayo, han estado por lo menos siete meses para construir la dichosa fuente. El agua sale un poco blanca, pero espero que sea de la presión y no de alguna cosa rara.

Nueva fuente en Pradolongo

Ese mismo viernes por la noche celebramos el 70 cumpleaños del keniata de Orcasitas, el gran Andrés. Le dimos una bonita sorpresa ya que nos juntamos un buen grupo de pradolongueros y otro buen grupo del Gran Grupo Garabitas y, por supuesto, familiares suyos. Y el tío no se esperaba nada, se llevó una sorpresa de aúpa. Lo pasamos francamente bien acompañando al compañero Andrés.

Pradolongueros con Andrés.

El mes de diciembre es un mes complicado porque a todo el mundo le da por salir a comer o cenar. Salí el jueves, el viernes y el sábado a cenar, por lo que tenía que acabar la semana haciendo una tirada larga para tratar de perder algo de lo ganado esos días. Al igual que estos días, bajé con una amiga al Parque Lineal con la idea de hacer 16 km, aunque ella no quería hacer tanto, así que optamos por hacer sólo 12 por el Parque Lineal juntos y luego yo continué por Parque Sur hasta completar lo previsto. Hice los 16 km en un tiempo de 1:24:04 @ 5:15 min/km. Y con este cuarto día de entrenamiento completo 48 kilómetros semanales, que no está mal.

Resumiendo que es gerundio

No es que haya estado parado desde que hice la media de Colonia, es que he tenido poco tiempo para escribir, así que resumo las actividades realizadas desde la media hasta final del mes de octubre. Como acabé bastante dolorido de los pies decidí estar unos días sin correr y volví a ponerme las zapatillas casi una semana después de la media, en concreto el sábado 19 de octubre. Había enviado un mensaje para ver si nos reuníamos unos cuantos pradolongueros, pero no hubo mucho quorum y sólo aparecimos tres en el punto de encuentro. Viendo que no había nadie más y después de observar que la obra de la fuente ha avanzado, nos pusimos los tres en marcha.

Fuente aún en construcción cerca del punto de encuentro del parque Pradolongo

Bajamos al Parque Lineal y en el trayecto nos encontramos con algunos pradolongueros que habían ido por su cuenta. Nos paramos a saludarlos y seguimos al trote, porque aún notaba las piernas cansadas de la media. Llegamos hasta la fuente que hay junto al edificio Novosur y allí paramos a beber y nos dimos la vuelta, pero en vez de subir por las tablas rodeamos esa zona para completar los 10 km previstos ya que cuando paramos en la fuente llevábamos 4,8 km.

Salí a correr el lunes 21 de octubre porque el martes no iba a poder ya que me habían invitado a un evento y decidí salí a correr por Parque Sur. Hice sólo ocho kilómetros pero después de una primera vuelta tranquila luego fui acelerando en progresión para terminar el último kilómetro en 4:42. Fueron 8 km en 39:58 @ 4:59 min/km.

El jueves 24 de octubre salí a correr y empecé solo porque Joaquín sigue enfermo y Emilio II no es muy regular. Cuando llevaba casi tres kilómetros me encontré con Emilio II. En un principio pensaba dar una segunda vuelta a toda pastilla, pero por deferencia a Emilio seguí a su ritmo. Cuando él se quedó en la plaza de abajo aproveché para apretar ese casi kilómetro y medio que me quedaba e hice 4:37 en 1 km y 4:27 en los últimos 400 metros. Fueron en total 9,4 km en un tiempo de 50:53 @ 5:25 min/km. Se nota que los días son ya muy cortos porque hicimos los últimos kilómetros casi sin luz solar.

El domingo 27 de octubre tenía la inscripción para la Carrera contra la droga, pero me quedé dormido ;-( y eso que la noche fue más larga por el cambio de hora, aunque quizás por eso me confié y no puse el despertador. Cuando abrí el ojo ya era tarde así que me levanté tranquilamente, desayuné y estuve haciendo tiempo para hacer la digestión. Salí de casa pasadas las doce y bajé al Parque Lineal con la idea de hacer dos dos miles a ritmo umbral, que según la media de Colonia era de 4:43. El primer dos mil lo hice en 4:41 y 4:43. El siguiente kilómetro lo hice al trote y el segundo dos mil lo hice en 4:42 y 4:42. Salieron las dos series según el objetivo previsto. Fueron en total 12 km en un tiempo de 1:01:15 @ 5:06 min/km.

El martes 29 de octubre como ya se había producido el cambio de hora y a las siete ya es de noche salí a correr antes, ya que había enviado un mensaje al grupo de pradolongueros y nadie iba a salir. Eran las seis menos cuarto cuando me puse en marcha en Parque Sur. Di tres vueltas tranquilo y pensaba que me daría tiempo a acabar antes de que anocheciera, pero me equivoqué y en la última vuelta no veía un pijo. Fueron en total 9 km en un tiempo de 47:28 @ 5:16 min/km.

Me duelen los pies

Llevo ya unos cuantos días que cuando voy corriendo me duelen las plantas de los pies un montón. Tampoco ayuda que en el parque de Pradolongo los caminos tengan un montón de piedrecitas que se te van clavando en la planta. Y menos aún ayuda que el dedo gordo del pie izquierdo me duela también a cada zancada.

En la maratón de Madrid acabé con las uñas de los dedos gordos negras. Sabía que tarde o temprano se me acabarían cayendo y en el mes de agosto se me cayeron las dos. La falta de uña en el pie derecho no me ha dado ningún problema, pero en el otro pie me trae de cabeza, no sé si se me ha clavado la pseudo uña que quedó o es que me he dado un golpe en el dedo y la cosa no ha mejorado.

Con estos antecedentes correr se convierte muchas veces en un suplicio porque en un pie me molesta la fascitis y en el otro el dedo gordo y si hago muchos kilómetros me duelen las plantas de los pies. Claramente me voy a tener que pasar a la bicicleta para que me duela el culo.

El martes 1 de octubre llegué a casa con el tiempo justo porque el transporte público iba como iba. Me cambié deprisa y corriendo y salí a correr con la hora pegada al culo . En el punto de encuentro estaba Joaquín diciendo que había quedado cuarto de nuevo en Pareja a 17 segundos del tercero. Casi siempre dice que si se hubiera esforzado más podría haber subido al cajón, pero esta vez dijo que no podía haber ido más deprisa, que fue a tope. Por aquello de que andaba cansado, cuando aceleré en la segunda vuelta me quedé solo y decidí hacer unos kilómetros en progresión. Salieron en 4:57, 4:50, 4:42 y 4:26. En el último eché toda la carne en el asador para tratar de bajar de 4:30 y lo conseguí. Hice en total 10 km en 54:40 @ 5:20 min/km. Acabé bastante contento.

El jueves llegué a casa sobre las seis y media y me dio tiempo a estirarme y todo. Llegué al punto de encuentro a tiempo y allí estaban Joaquín, Emilio II y Mariano. Como no venía nadie más nos pusimos en marcha. Mariano enseguida se puso tirar como un loco, pero nosotros seguimos a lo nuestro hasta que llegué al kilómetro cuatro donde aceleré el paso para ponerme entre 4:50 y 4:55 y traté de mantener ese ritmo durante ocho kilómetros, cosa que más o menos conseguí. Totalicé 13 km en 1:07:29 @ 5:11 min/km y cuando iba terminando ya era casi de noche. Los días se van acortando a un ritmo bárbaro.

El sábado había quedado a las 9:30 en el punto de encuentro pero no apareció nadie. Mientras esperaba me dio tiempo a estirar y después de un tiempo prudencial salí solo y eso tiene la ventaja de que puedes ir a tu ritmo sin ningún problema. Hice el circuito completo al Parque Lineal, pero haciendo un rodeo al entrar al parque. Luego al volver di una vuelta a la montaña de la cabeza. Con eso, completé los 18 km poco después de entrar en el parque de Pradolongo. Hice esa tirada en 1:34:33 @ 5:15 min/km y acabé con un dolor de pies considerable, pensando que si en esta tirada que he ido la mayor parte por tierra me han dolido lo suyo, cuando haga los 21 ya veremos cómo acabo.

Lo único positivo es que el sábado antes de salir me subí a la báscula y marcaba un peso de 70,2 kg que es un número que me empieza a gustar.

Más lento que el caballo del malo

Noto cuando corro que voy lento, como dice el titular, más lento incluso que el caballo del malo y es normal ya que he estado casi cuatro meses sin correr y llevo entrenando poco más de un mes. Demasiado es que voy un poco más rápido que al trote.

El caso es que en el parque no soy el único lento. La construcción de las fuentes que hace unos años quitaron va incluso más lenta que yo. El anterior gobierno municipal decidió reponer algunas de las fuentes que habían eliminado años atrás y ya en el mes de junio pusieron unas vallas que delimitaban la zona donde iban a poner esas nuevas fuentes. En su época había una fuente muy cerca del punto de encuentro que era agua bendita para los corredores, pero fue una de las eliminadas. Ahora han decidido poner una enfrente de donde estaba la otra y llevan todo el verano para poner esa fuente y al menos otras dos más, pero debe ser una obra de alta complejidad porque están tardando demasiado tiempo.

Vallas protegiendo la zona donde está construyendo la fuente

Cuando salí el martes 24 notaba las piernas cansadas de la carrera del domingo o quizás de los 47 kilómetros de la semana, así que me tomé la carrera con calma, de hecho cuando salimos me quedé unos segundos hablando con Antonio y me costó coger a los compañeros. Cuando iba detrás de ellos me adelantó un señor al que le dije que se apuntara con nosotros. El tío no solo se apuntó, sino que apretó de lo lindo. Dijo que competía en pista y le pregunté por Enrique Aragonés y me dijo que claro que le conocía, que estaban juntos en el mismo club. Pasado el tercer kilómetro se aceleraron gracias al ritmo del nuevo y aunque no traté de seguirlos sí me aceleré casi sin querer y cuando me di cuenta vi que iba a 4:39 y pensé que ahí no pintaba nada, así que aflojé el ritmo que yo había venido a poco más que a estirar las piernas. Ya mucho más tranquilo totalicé 9,5 km en 52:00 @ 5:28 min/km.

Utilizo el entrenamiento de los jueves para hacer kilómetros a umbral que pienso es lo que mejor me viene para una media maratón. A las siete y un minuto o dos estaba en el punto de encuentro donde ya estaban Joaquín, Miguel y Mariano. Salimos los cuatro y yo tenía pensado hacer doce kilómetros de los cuales siete a 4:50, pero me fue del todo imposible porque aunque hice los dos primeros bien, luego fui incapaz de mantener el ritmo. Estoy peor de lo que me gustaría, pienso que los cuatro meses de inactividad me han dejado fuera de forma absolutamente. Eso sí, totalicé 12 km en un tiempo de 1:02:40 @ 5:13 min/km y acabé algo disgustado por no haber podido mantener el ritmo umbral previsto.

Normalmente utilizo el sábado para hacer una tirada larga, pero esta semana pasé ese entrenamiento al domingo ya que el viernes estuve de cena y me acosté tarde. En el punto de encuentro nos encontramos una amiga, Mariano y un servidor. Bajamos los tres al río y Mariano estuvo bastante rato con nosotros, pero sobre el kilómetro cinco o así se fue a buen ritmo. Me quedé con mi amiga y fuimos corriendo por la margen derecha hasta el puente donde antes tenías que cruzar sí o sí y lo cruzamos, siguiendo el circuito por la margen izquierda. Hicimos la subida asfaltada y al poco pitó el kilómetro ocho, por lo que decidimos volvernos por el mismo camino por donde habíamos ido. Casi llegando a las tablas, después de pasar por la Caja Mágica vimos a Mariano que se había dado la vuelta y nos estaba esperando. Subimos los tres hasta el parque y antes de llegar al punto de encuentro nos despedimos de él, que hizo un montón de kilómetros porque si nosotros acabamos con 16, él hizo por lo menos 20 y eso es raro en Mariano, que suele ser de distancias más cortas. Nosotros completamos los 16 km en un tiempo de 1:26:21 @ 5:24 min/km y lo malo es que me dolieron bastante los pies.

No me gustó nada los 71,4 kg que indicó la báscula porque el objetivo es bajar de setenta kilos y me está costando lo suyo. Bien es verdad que la cena del viernes tiene bastante culpa de este guarismo.